Un año de nuestro viaje a Ciudad de Méjico
Hoy día 1 de diciembre de 2025 hace justo un año que aterrizamos en la Ciudad de Méjico. Íbamos cargados de nervios e ilusión, pero también con una agenda muy clara de cosas que debíamos hacer para dar un empujón fuerte a nuestro proceso de gestación subrogada (reuniones, visitas médicas, etc.).
Releo ahora nuestras entradas del blog de fechas inmediatamente posteriores a nuestro viaje, que son esta y esta, rememoro todo lo que vivimos esos cinco días fuera de casa y me vienen mil y un pensamientos a la cabeza, por la garganta siento un regusto agridulce y cierto desasosiego...
La verdad es que algunos fantasmas de aquellos meses de finales de 2024 se han desvanecido:
- afortunadamente la creación embrionaria mediante la fecundación in vitro fue genial, obteniéndose 5 embriones sanos tras pasar la prueba PGT. Todo ello a pesar de que los valores de las muestras de semen que dejamos no eran los mejores y que además el resultado desaconsejó conservar una de ellas.
- pudimos encontrar una donante de óvulos que respondía a todas nuestras expectativas y que de forma muy rápida y eficaz donó para nuestro proceso. La seguimos por una red social y, aún como meros espectadores de lo que publica, sabemos que es una chica estupenda.
Pero también se presentaron nuevas nubes negras que dificultaron el desarrollo de nuestro camino:
- la primera donante de óvulos que elegimos nos tuvo a la espera muchos meses, primero por un repentino episodio de enfermedad que llegó en el peor de los momentos (justo una semana antes de la extracción de óvulos), luego por un cambio de opinión que la llevó a cesar el proceso y tras volver a cambiar de opinión por no atender a las visitas de seguimiento que tenía pautadas para poder llevar a cabo la donación.
- luego también se presentaron problemas con la mujer gestante que nos presentaron, que en una próxima entrada os contará Marcos.
Total, que estamos un año después de nuestra visita a Méjico con muy pocos avances en nuestro proceso: creación embrionaria, poderes para defensa en juicio y poco más.
Miro las fotos de nuestro viaje a Méjico hace un año y me siento distinto a la imagen reflejada en ellas. Creo que ahora tengo menos brillo en la mirada, que pesa sobre mi más incertidumbre y escepticismo sobre lo que resultará de todo esto y más desánimo. Y encima pasa y pasa el tiempo... y nos hacemos mayores.
Reconozco que no estoy atravesando el mejor momento de mi vida, pero no me rindo y aún tengo ganas de luchar.
Voy a ser positivo y a desear con todas mis fuerzas que antes de navidad se obre el milagro y continúe adelante nuestro proceso. De lo contrario, nos espera una época muy dura, como es la navidad sin niños y sin ilusiones.
Y vosotros ¿qué deseo vais a pedirle este año al espíritu de la navidad? ¿También pasásteis momentos tan duros de esperar y desesperar durante vuestro proceso? ¿Cuánto tiempo duró en total vuestro proceso? ¿Qué me recomendáis hacer para subir los ánimos? Os leemos en comentarios.


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