Continuación de nuestra historia: un hecho inesperado nos hace retroceder
En nuestro último mensaje os contábamos que nuestra gestante, Mónica, ya había superado los exámenes médicos y nos disponíamos a tramitar toda la fase legal del proceso, que conlleva la recepción y revisión del contrato legal por ambas partes con nuestros respectivos abogados, para poder firmarlo y empezar con la preparación médica previa al inicio de la transferencia embrionaria.
Tras esperar unos días, así lo hicimos. Por política de la agencia, nosotros recibimos primero el contrato. Es un documento realmente extenso, que requiere algo más de dos horas para leerlo. Puede sonar tedioso o exagerado, pero realmente es necesario porque se detallan muchísimo todos los puntos, deberes y obligaciones de ambas partes con el fin de que todo quede explicado con suficiente claridad por el bien de las personas implicadas y del éxito del proceso de gestación subrogada. Después de leerlo y comentarlo entre nosotros, escribimos un correo electrónico para notificar que existían pequeños errores en la redacción que debían ser solventados, pues desde el principio se nos dejó claro que el documento que dicta inicialmente las condiciones del contrato es el Match Sheet, y pudimos ver ciertas discrepancias entre este documento inicial y el contrato que habíamos recibido y revisado.
Una vez que todo estuvo corregido, y con el visto bueno de nuestro despacho de abogados de España, fue el turno de Mónica. Entre ella y sus representantes legales, revisaron y validaron el contrato, por lo que se procedió a la firma del mismo finalizando de este modo la documentación legal del proceso.
Ahora comenzaba la parte médica: con el propósito de preparar el cuerpo para la transferencia embrionaria, se inició la fase conocida como preparación endometrial. Es un tratamiento hormonal con el que se busca que el endometrio se ensanche hasta alcanzar un grosor entre 7 y 14mm para asegurar la implantación exitosa del embrión. Mónica comenzó a tomar los medicamentos que nuestro médico le recetó, y tras esperar unos días, pudieron comprobar que el endometrio no se había ensanchado lo suficiente, por lo que era necesario esperar unos días más a que Mónica tuviese su próximo periodo para volver a iniciar el tratamiento.
Paralelamente a este hecho, recibimos un correo electrónico en el que se nos informó que Mónica había cambiado de lugar de residencia, por lo que era necesario repetir su estudio socioeconómico para verificar que seguían cumpliéndose los criterios de aptitud para el proceso en esta nueva vivienda. Esto no nos sorprendió, ya que anteriormente habíamos leído que cualquier cambio en nuestra vida personal o en la de ella (cambios de domicilio, estado civil, situación laboral, etc.) debe ser notificado cuanto antes para modificar o realizar los estudios pertinentes y asegurar el correcto progreso del proceso. Se programó otra visita de los trabajadores sociales al nuevo lugar de residencia de Mónica y se le realizó un nuevo estudio.
Pasaron unos días y estábamos esperando tanto noticias del inicio del nuevo tratamiento como de los resultados del estudio, por lo que aprovechamos uno de los correos electrónicos para preguntar si ya se sabía algo al respecto. La respuesta que recibimos nos puso muy nerviosos, pues lejos de decirnos cómo había ido el estudio, se nos convocó a una videollamada con el despacho de abogados de México y con nuestra coordinadora de la agencia para hablar sobre el tema. Como nos suele pasar ante estas situaciones, uno de nosotros se mostró más pesimista que el otro, pero era evidente que algo no iba bien.
Por fin llego el día de la cita por videollamada. Las noticias no eran buenas: por motivos personales, Mónica había trasladado su vivienda a otro lugar. El problema es que en ese lugar, el transporte no llega, las calles son estrechas como para que entre algún vehículo, y la cobertura telefónica es muy mala, por lo que podría encontrarse totalmente incomunicada ante una emergencia médica una vez se produjese el embarazo. La reunión era para debatir sobre todo lo que la trabajadora social había detectado como negativo, así como para conocer nuestra opinión al respecto.
El desánimo durante la llamada fue más que evidente, aunque nos mostramos abiertos a volver a hablar con Mónica cuando ella pudiese para saber si, llegado el momento, sería posible que pudiera convivir con algún familiar o trasladarse a algún sitio mejor comunicado y así poder asegurarnos todos de que su vida y la del bebé no correrían peligro ante cualquier caso urgente que surgiera y que requiriese el traslado al hospital lo antes posible. Sinceramente, era nuestra única opción de continuar el proceso con ella, porque de lo contrario era asumir muchos riesgos y malos tragos que no nos hubiese gustado vivir (y suponemos que a ella tampoco). Tras dejar claro este punto, finalizamos la llamada con la esperanza de recibir noticias pronto sobre la reunión con Mónica para saber de qué forma íbamos a proceder todos.
Volvimos a esperar unos días como viene siendo habitual, y por fin recibimos un correo electrónico, en este caso de la propia Mónica. En dicho correo, nos remitía una carta redactada con sus representantes legales, en la que manifestaba su deseo de no continuar el proceso de gestación subrogada con nosotros. Un duro golpe psicológico tras haber estado tan sumamente cerca de realizar la primera trasferencia embrionaria después de dos años que llevamos con este proceso.
Así que ahora mismo volvemos a retroceder unos meses... nuestra agencia debe buscarnos un nuevo perfil, volver a pasar todo el procedimiento de pruebas médicas, fase legal y ver si finalmente podemos avanzar y alcanzar nuestra meta.
El problema es que esta vez, la situación sí que ha podido con nosotros. Han pasado ya unos cuantos días desde que recibimos la carta de Mónica, y estamos tan desanimados que por ahora no se lo hemos contado a nadie de nuestro entorno cercano. Tan solo hemos decidido plasmarlo en el blog, a modo de desahogo, con la esperanza de que en algún momento seamos lo suficientemente afortunados de encontrar a alguien que realmente pueda y quiera ayudarnos.
De momento ya nos han avisado que no esperemos nuevas noticias hasta por lo menos final de mes, y aún así nos parece demasiado rápido como para encontrar un nuevo perfil. Ya veremos qué ocurre.
Os seguiremos contando...
Gracias por leernos y un abrazo.
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